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Desde el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano. (CONPA), rechazamos el abuso de autoridad que fue ejercida sobre Donovan Balanta, joven afrodescendiente, padre de familia y habitante de la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá. Víctima de la violencia policial que bajo la falsa anunciación de defensa propia, llevó a más de seis policías a perseguirlo, esposarlo, inmovilizarlo y golpearlo mientras lo insultaban diciéndole comentarios racistas y emitiendo descargas eléctricas con su taser en repetidas ocasiones.
Los hechos no concluyeron aquí, pues los policías llevaron al joven a la Estación de Cazucá y continuaron golpeándolo; según los testimonios de su familia, Balanta perdió el aire ante los golpes repetidos en su pecho y espalda. Después de la no atención de la autoridad, el joven quedó inconsciente y fue allí cuando decidieron llevarlo al hospital, pero su cuerpo no aguantó los golpes, las descargas eléctricas y los llamados de auxilio constante que no fueron atendidos. Donovan murió en manos de la policía.
Lamentablemente este no es un caso aislado, el perfilamiento racial si le cuesta la vida a las personas afrodescendientes; porque juzga sin pruebas y abusa de todas las formas, bajo una perspectiva que deshumaniza los cuerpos Negros, Afrocolombianos, Raizales y Palenqueros. Por eso los policías no pararon, por eso disfrutaron oír cada vez que Donovan decía que no podía respirar, porque lo deshumanizaron y aunque sabían que no era culpable, lo llevaron al límite hasta que su cuerpo no resitió más.
La paz no se construye sólo desde el papel, también debe ser real en los barrios, los pueblos y los territorios que habitamos. El color de piel no puede ser una condena de muerte y mucho menos la excusa para respaldar los abusos de autoridad que siguen acabando con la vida de nuestro pueblo, arrebatándole oportunidades a los jóvenes y justificando la violencia en los entornos que transitamos.
Hoy honramos la vida de Donovan Balanta y exigimos justicia sobre su caso, que lastimosamente no es único en los expedientes de los operativos que se han llevado a cabo y han estigmatizado a los jóvenes afrodescendientes como criminales; un estereotipo racista que lleva a la justificación de los actos violentos que en últimas, mantienen a los habitantes de estos territorios con miedo aún sabiendo que son inocentes.
Reafirmamos nuestro compromiso de incidencia para que el pueblo Negro, Afrocolombiano, Palenquero y Raizal pueda transitar sus entornos sin miedo. Seguimos trabajando por una paz con justicia étnica, donde la vida, la dignidad y los derechos de los pueblos afrocolombianos sean plenamente garantizados.
Donovan vive en la memoria y en la lucha de nuestros pueblos.
El Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano – CONPA presenta su informe de seguimiento y balance a diez años de la implementación del Capítulo Étnico y del enfoque étnico del Acuerdo de Paz, suscrito en el año 2016 por el Gobierno de Colombia y las extintas FARC-EP.
Luego de una década de iniciado el proceso de implementación del Acuerdo de Paz, el presente informe examina y analiza los principales avances, obstáculos y retos para el cumplimiento de los compromisos con los pueblos étnicos consagrados en el Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz.
El ejercicio de seguimiento a la implementación del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz, que ha venido realizado el CONPA, tiene el propósito de evitar la regresividad de los derechos adquiridos por los pueblos étnicos en Colombia, así como garantizar su participación plena, efectiva y con incidencia en la construcción de la paz. Este seguimiento a la implementación se realizó desde una mirada étnico-racial, y con base en el principio de no regresividad y el acceso progresivo a los derechos especiales colectivos e individuales de las comunidades étnicas. Para la construcción del presente informe de seguimiento, además de haber coordinado y articulado con las distintas organizaciones afrocolombianas y procesos étnico-territoriales asociados o cercanos al CONPA en todo el territorio nacional, se han consultado diversas fuentes oficiales y del Gobierno nacional, de la sociedad civil y de la prensa para contrastar y analizar los principales avances y obstáculos del proceso de implementación del Capítulo Étnico y del enfoque étnico.
A diez años de la implementación del Capítulo Étnico, el CONPA evidencia la preocupante persistencia de una tendencia generalizada de rezago y estancamiento de las promesas y compromisos del Acuerdo de Paz con los pueblos y comunidades étnicas. Se estima que el nivel de avance para el cumplimiento del Capítulo Étnico es de tan solo el 14% (Kroc, 2026: 17). Por esta razón, el CONPA hace un llamado para asumir la implementación del Capítulo Étnico y del Acuerdo de Paz como una política de Estado que tome en serio y garantice la plena participación con incidencia de los pueblos y comunidades étnicas. Se requiere, además, una respuesta integral y una mayor coordinación de parte de las entidades del Gobierno nacional para definir responsabilidades, funciones y acciones pertinentes para acelerar la implementación y avanzar hacia el cumplimiento de lo dispuesto en el Capítulo Étnico.
El domingo 5 de abril, 3 adultos mayores perdieron la vida en medio de una balacera que ocurrió en un espacio público del municipio. Un hecho que impacta directamente la vida de quienes perdieron la vida, sus familias y la comunidad en general; llevan a la población a vivir con miedo y migrar de manera forzada de su territorio, huyendo de la violencia y el terror.
La masacre enciende alarmas despues de años de exigencias. Líderes y lideresas llevan años pidiendo un accionar urgente en su territorio; pues las cifras de homicidios, desplazamientos y violacion de derechos humanos han aumentado significativamente. Con una mayor afectación en liderazgos sociales, procesos organizativos, niños, jóvenes y mujeres: Reclutadxs, utilizadxs como motín de guerra.
Es necesario entender que la violencia en Guachené no es un tema coyuntural, es un llamado urgente a proteger la vida, la seguridad y el bienestar de quienes habitan el territorio.
